En la actualidad muchas personas viven contra reloj, debido al número de actividades que realizan durante el día y al tiempo exacto o reducido con el que cuentan para ejecutarlas. Lo que no se puede perder de vista es que el cuerpo humano necesita de energía para llevar a cabo cualquier tarea.

La buena nutrición es la base para un estado de salud óptimo. Y por eso, nos gustaría que respondas la siguiente pregunta con toda franqueza. ¿Cuántas veces a la semana te preocupas por saber si en realidad estás consumiendo los nutrientes que requieres?

Es común que alguien con una agenda y estilo de vida acelerado, quien además cuenta con poco tiempo para comer y recurre a la comida rápida o procesada, requiera de una alternativa práctica y sencilla que le brinde algo de equilibrio en su día a día, y le ayude complementar.

Vitaminas, minerales y demás elementos necesarios para tener energía en el día a día

Las células se alimentan todo el día, todos los días, así que facilitarles la obtención adecuada de los nutrientes que necesitan para prosperar, tal es el caso de; vitaminas de la A a la Z, minerales, fitonutrientes, antioxidantes y demás elementos, debería ser una prioridad.

Por ejemplo, el magnesio y el calcio son nutrientes que se obtienen de alimentos como las verduras de hoja verde y los lácteos, pero si una persona no los consume o los limita (por diferentes razones), puede existir una deficiencia, lo cual se traduce en algo negativo para las células.

Por otra parte, el zinc es un nutriente que actúa en todo el cuerpo, y se obtiene de una dieta variada que incluye: pollo, carne roja y cereales fortificados. Entre sus principales funciones está el ser una ayuda para el sistema inmunológico, intervenir en los sentidos del gusto y del olfato, así como apoyar en el mantenimiento de las células intestinales y en el funcionamiento del metabolismo.

Los niños con carencia de zinc corren mayor riesgo de sufrir algún tipo de retraso en su crecimiento, de desarrollar enfermedades intestinales e infecciones en el aparato respiratorio (sobre todo infecciones agudas en las vías inferiores). La buena noticia es que la ingesta de zinc, se puede complementar mediante suplementos.

Hemos enfatizado que el cuerpo requiere de energía para concretar cualquier actividad, y el proceso digestivo (descomposición de todo lo que comes) es clave para tener nuestra “pila” energética con una carga al 100%.

La biotina y colina son nutrientes que impulsan el proceso metabólico de obtención de energía que lleva a cabo el cuerpo, principalmente el hígado. 

Por ejemplo, dicho órgano usa la biotina para formar enzimas, las cuales son sustancias que generan reacciones químicas para descomponer y transformar los macronutrientes (carbohidratos y proteínas) en compuestos útiles. De igual forma, la biotina ayuda a que el cuerpo cree ácidos grasos y glucógeno (cierto tipo de azúcar que es un combustible indispensable).

Mientras, la colina favorece la creación de fosfatidilcolina (un lípido) y betaína (un aminoácido), ambos elementos son vitales para ayudar a sacar las grasas y el colesterol del hígado.

Mantén un nivel de energía “Total” y equilibra tu estilo de vida combinando vitaminas, minerales y fitonutrientes. Si deseas complementar tu rutina puedes incluir probióticos y una ingesta considerable de fibra y proteína.

Fuente:

– Ask the Scientists

– Clínica Mayo. Sitio consultado en enero de 2020: https://www.mayoclinic.org/drugs-supplements-zinc/art-20366112

– Organización Mundial de la Salud. Sitio consultado en enero de 2020: https://www.who.int/elena/titles/bbc/zinc_pneumonia_children/es/

Déjanos un comentario