La época de otoño es bella por los colores y texturas que comparte. Sin embargo, puede ser peligrosa si no adoptamos hábitos para priorizar nuestra salud mental, física y emocional. Te decimos cómo hacerlo.

Si ponemos atención a los cambios de la naturaleza cuando llega el otoño, especialmente la caída de las hojas de los árboles y el frío del clima, aprenderás la importancia del desapego, la renovación y el valor de priorizar la salud mental.

La salud mental, el otoño y el bienestar

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) durante la temporada de otoño e invierno se dispara el Trastorno Afectivo Estacional (TAE), un tipo de depresión que afecta aproximadamente al 30 % de la población y que genera los siguientes síntomas:

  • Tristeza
  • Perspectiva sombría
  • Sentimientos de desesperanza, pesimismo e irritación
  • Pérdida de interés en actividades que antes solía disfrutar
  • Poca energía
  • Dificultad para dormir o dormir demasiado

Para los especialistas  de la salud,  el TAE es un tipo de depresión recurrente durante los cambios de estación y se puede combatir con la ayuda de medicamentos antidepresivos y terapia de conversación. Además de la incorporación de rutinas que pueden contribuir a mejorar el estado de ánimo y fortalecer la salud. 

A continuación conoce una serie de recomendaciones que te ayudarán a protegerte y a cuidarte durante estos días fríos y cortos, así como a formar una mejor rutina de autocuidado para evitar el TAE.

  1. Sigue una dieta rica en vitaminas y minerales:

    cuando la temperatura comienza a descender, las enfermedades como la gripe empiezan a acechar nuestro sistema inmunológico. Por ello es importante que incorpores vitaminas esenciales como C y D que puedes encontrar en alimentos como: pimientos, kiwi, naranja, mandarinas, brócolis, fresas, tomates, huevos, entre otros alimentos.

También puedes acudir con un especialista médico o nutricionista para que te recomienden suplementos ricos en minerales y vitaminas para fortalecer cada parte de tu cuerpo. 

  1. Toma bastante agua:

    cuando nos exponemos a climas fríos, nuestro cuerpo consume un mayor porcentaje de agua para mantenerse activo. Trata de mantenerte bien hidratado consumiendo entre 6 y 8 vasos de agua diarios durante esta temporada.

  2. Consume menos azúcar:

    con el frío, el antojo de alimentos altos en azúcares crece. Trata de incorporar snacks saludables como barras de crema de cacahuate, frutos secos, aceitunas, entre otros. 

  3. Muévete más

    : trata de realizar por lo menos 30 minutos de ejercicio al día. Puedes buscar rutinas que se acoplen a tu estilo de vida como el yoga, cardio, spinning, o cualquier otra de tu preferencia.

  4. Disfruta lo que te gusta:

    en esta época que todo parece tornarse un tanto gris, las actividades recreativas pueden salvar el día porque estimulan la mente, mejoran el estado de ánimo y contribuyen al bienestar de las relaciones interpersonales con familiares y amigos. Algunas de las actividades que puedes practicar en tus ratos libres son: leer, jugar, dibujar, meditar, entre otras.

  5. Toma un tiempo para ti:

    trata de tomar una hora o un día a la semana para apapacharte con un spa en casa, comer tu  platillo favorito, tomar una bebida reconfortante o hacer otras actividades que te hagan sentir bien. 

  6. Cuida tu salud mental:

    aprende a pedir ayuda cuando los pensamientos y emociones negativas te rebasen. Existen muchos psicólogos que ofrecen terapia vía videollamada. Recuerda que está bien no estar bien pero debes aprender a reconocer cuándo necesitas apoyo externo. 

Disfruta de esta época, sus cambios y colores. Es un gran momento para hacer un viaje introspectivo que te haga finalizar el año con bienestar, y así puedas planear el  siguiente con mayor conciencia de quién fuiste, eres y serás. Cuida tu salud mental, física y emocional.

 

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